Etiqueta: Jerarquías

  • Déjate sorprender…

    Déjate sorprender…

    Observa las creaciones propias y ajenas, y maravíllate por la gran capacidad creadora que hay en cada humano y en toda la humanidad, en cada Ser.

    Aléjate de las valoraciones, de los juicios, de las críticas.

    Sitúate en una perspectiva que te permita observar y sentir la fascinación de la gran Belleza que hay en cada creación. Para ello necesitas salir del modo «solo humano». ¿Cómo? Respira y fúndete en el silencio interior.

    Todo lo observado adquiere nuevas dimensiones, como si los colores empleados fueran más luminosos.

    Te darás cuenta de que no son «solo colores»; verás cualidades que antes no podías admirar.

    Por ejemplo, verás que las jerarquías son una ilusión, un ingrediente más en este juego llamado Vida. Con ese ingrediente has querido crear experiencias con las que distraerte por un tiempo, …ahora soy rey, ahora esclavo; ahora soy rico, ahora pobre de solemnidad; ahora guerrero, ahora hombre de paz; y así, miles de experiencias…

    Miles de experiencias vividas hasta que llega el momento en que dices «basta», Y lo dices porque te has identificado con el personaje y eso te hace sufrir. Y dices, «basta de sufrimiento «.

    Algo va guiando hacia el camino del despertar, del darse cuenta poco a poco, o de golpe, de que se ha tratado de un gran juego cuya parte final trata de encontrar algo que siempre ha estado ahí, dentro de ti, en realidad siempre has sido Tú.

    Ahora volvamos al funcionamiento «solo humano»…

    Muchas veces,por no decir la mayoría de las veces, ponemos a alguien en un nivel superior a nosotros; otras veces lo ponemos en un nivel inferior. Lo hacemos, consciente o inconscientemente, para «defendernos de una posible amenaza» imaginario.

    Cuando situamos a alguien en un pedestal, tarde o temprano, caerá del mismo de una forma abrupta. Y mejor que caiga, claro. Pero cuidado, porque en nuestra desilusión, podemos herir o distanciarnos de esa persona sin que ella tenga responsabilidad alguna. Recuerda que todo el movimiento ha sido producto de nuestra imagen interna.

    Esa caída será una invitación para que tomemos aquello que creíamos ver en el otro y lo llevemos a una zona de claridad, de conciencia. Hagámonos responsables de nuestras creaciones también. Y de paso, por qué no buscamos esas cualidades en nosotros mismos, tanto si son cualidades que admiramos como si las detestamos y hacemos algo con ellas, por ejemplo asumirlas.

    ¿Has puesto a alguien en un pedestal alguna vez? ¿ Tienes una experiencia diferente a la descrita? ¿Quieres compartirla?